martes, 17 de noviembre de 2009

A tientas

Espejos ,celulares ausentes , ciegos prudentes se caen de bruces a nuestros paso.

Inmersos, mensos sin vecindad creemos saber lo que vemos,, pero logramos ver
menos de lo buscado, hallamos momias bonitas de mordazas nuevas, prisioneras de
la inseguridad segura, presa en algún rincón oscuro de su propia habitación , esa q
desde la mujer jamas logro ni pudo abandonar.
Nuevos ciegos lloran su partida, dulces lágrimas virtuales desembocan un arroyo de
sensaciones encontradas,, abismo y hallazgo se chocan en un sendero único ,estrecho
casi asfixiante .

La rutina diaria, el miedo al riesgo ,el temor de romper placentas nos miran otra vez sentados
en la silla del frente, sonríe socarrona,, altanera ,guiña el otra vez será menso ciego .

Ciego de no ver lo q era visible y se delataba en una ausencia de emociones iguales,,
Callado , sin luz ni percepciones ahora en mi , visto mi falta de un disfraz desconocido, enseño mi antifaz ,y sonrío .-

Menso q sois ,algo sano

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Hierbas _ Especias & Curtidas

Después de un rato me levante con la rezaka de un olvido reciente, pegotes en una boca sin contacto.
Sentía el aroma de la piel enjabonada, húmeda, ahí en la distancia de un recuerdo fresco, hasta casi roce el momento. La erección ya rendida a mis pies, con la cabeza gacha se abría paso en la cama para reposar en el logro de borrar ese ayuno fisiológico.
Que fue ?

El relax post mortenm daba pautas de una lucha suave, dulce, lenta muy ,demasiado, delivery de ambos integrantes.
El aire limpio depurado de tantas exhalaciones, en unos pulmones ausentes de tabaco , me recordaban algo de la edad, pero nada desvelador. Era eso, fue algo distinto, nuevo del día anterior, salió en claro. Elección de un postre en la mesa dulce de la vida, tan solo eso.
Costumbres ,como el queso con membrillo, de quien decía hacer pan casero, parte de las pieles
cosecha de un curtiembre argentina ,con sales Europeas recorriendo venas al son del folclore porteño.

Remoloneo breve por la sabanas, hay un sabor salado que se pierde en el aire, especias de amor, pasiones juntadas solo para el consumo humano, aptas para gente sin problemas cardiacos...

Qué fue?

Tan solo una costumbre ,tal vez argentina, tal vez.
La piel se curte con llagas, cicatrices ,arrugas y experiencias por igual.

Una "curtida " sin moños, algo común y tan especial en otros ausentes del tacto adecuado.
Folclore en un país visceral, instintivo ,bohemio ,ebrio alegre.
Cerré la preguntas, y ahora descanso remolón del sexo vivido.

Duermo con la media sonrisa que nadie lee, cómplice de la imbecilidad ,con el aventón de la fría soledad, esa que dice presente otra vez....

martes, 3 de noviembre de 2009

Venenos Felices

Lo hizo bailar frente a su rostro, pasendolo entre los dedos como un sútil prestidigitador.Ese vals de aromas y necesidades, caricias con piel curtida...

El humo giro sobre sí mismo, un tirabuzón simple ascendente.

Acompaño el bucle con sus labios, un soplido perdido en el aire, la estela de ese cometa vicioso con el logo nicotina publicitado en su propia frente. Volvió a leer la leyenda al final del paquete con sabor a hombre del oeste americano. Esbozó una mueca como una sonrisa de póquer, habrá pensado un poco tarde para la advertencia.
Alisó el celofán que recubría el papel blanco rojizo, estirando para contar cuantos había consumido, demasiados a la hora, pocos lo miraban desde ese interior semi torcidos.

El chillido interno, un pitído desde su diafragma, como si intentara aspirar a través de un sorbete era el alerta para avisar que su cuota estaba al día. Dejo asomar nuevamente ese gesto, mezcla de guiño cómplice y remordimiento gracioso mientras hundía la vista en el piso gris sin tratar

Se volvió a colocar el lado amarillo pecoso en su boca, caló profundamente, sintiendosé adormecido, relajado, como en su adolescencia, iniciado prendas mediante por las sobras que los adultos descartaban. Cerro los ojos y retuvo el aire, saboreando ese veneno feliz, gurú terapéutico, compañero colgante en corridas, testigo de conquistas vaciás.

El sonido a metal húmedo como de un manojo de llaves le hizo abrir un ojo, dejando entrar una estela de humo. Apretó fuerte apagando el ardor, frenando esa lágrima añeja curtida en el hacinamiento.
Retiro la mano de la cara para girar el cilindro entre sus dedos teñidos en las puntas de un amarillo hepático.

Tenía media colilla intacta, un jenga de ceniza le había parecido por momentos.
Un sabor seco le recorría la garganta, hubiese deseado un vaso de agua, pero decidió a su primer novia, ese veneno de olor dulce. Formó un guante dejándolo reposar entre sus dedos pulgar y anular, aspiro con su alma vencida, arrepentida en algún sitio, pero demasiado tarde para presentarlo. Mantuvo la nicotina claustrofóbica en sus pulmones, se imagino en otro lado, deseo estarlo.

La acidez del aire húmedo y frió, de esos lugares olvidados que nadie desea visitar fue interrumpida .
Apretó fuerte los parpados, forzó tanto la sien ,pero no evitó que esa lágrima recorra su mejilla desprolija. No había humo .

Detrás suyo escucho el rechinar oxidado de las rejas al cerrarse de manera seca, impiadosa.

Vendado se movilizó, creyéndose en otro lado, una mano en su hombro, alguien pronunciaba párrafos en otra lengua mientras lo guiaba lentamente.

Saboreaba el dulzor de su veneno felíz, ese que dejaba estelas por el aire y cenizas desprolijas desarmadas en el piso de porlan.
Hubiese deseado agua fresca mejor, la salud ante todo. Tuvo esa mueca.

Mientras lo acomodaban, dejo entre ver esa sonrisa especial del que tiene la mejor mano pero pasa porque esa es su jugada.

Ojala hubiese estado en otro lado .
Las puntas amarillenta de sus dedos se clavaron salvajemente en la madera, aferrándose irónicamente a la vida .

Un silencio largo, otro humo no tan dulce pintaron el aire, mientras, la torre gris de colillas se enfriaba en la celda.